Léeme!: Bienvenido a las Crónicas de Ávalon Esmit. Antes de nada, comentarte que ésta historia pertenece a una Saga o Conjunto de Historias cuyo eje principal son éstas Crónicas, compuesta por tres Libros: Semiya, Siembra y Revolución. Con el tiempo, los medios y los fondos necesarios iremos exponiendo otras secciones y blogs para completar todo éste Universo con Historias como La Guerra de Arturo, Relato de un Atrapado o 30 años de Oscuridad. Si decides embarcarte en la aventura, deberías empezar, evidentemente, por el principio. En la columna de la Derecha dispones, en orden cronológico, de todos los capítulos y entradas, comenzando la Novela con La Nota del Autor: Tres Frases para Explicarlo Todo. En el cuerpo principal del Blog iré subiendo los diferentes capítulos, estando siempre el último en la parte de arriba y los anteriores justo debajo. Para terminar, comentarte que tienes la versión del blog para el móvil y, sobretodo, si estás impaciente o si quieres contribuir o patrocinar a un servidor, que por ahora no puede vivir de ésto, puedes acceder a la Librería y comprar éste Libro u otros Cuentos y Relatos, o entrar en La Sastrería y hacerte un cuento a medida

lunes, 13 de junio de 2011

Capítulo 5


 (A partir de hoy, todos los Lunes trataré de publicar un nuevo capítulo)




Un hombre d piel negra y statura media,con un traje oscuro impecable,rondando los 65 años y pelo cano,rostro aparentemente amable,sujetando bajo el brazo un patt d zerogolf y plegando con las manos el diario electronico, salio silbando del ascensor.Su paso era alegre y dcidido.
- ¡Buenos dias,Yedra!—saludo animoso ala secretaria.—Buenos dias,señor—repitio la secretaria siempre sonriente.—¿Donde sta nuestro peligroso delincuente?—pregunto girando sobre sus pies acia la sala d spera.
Jonás se levanto.No salia d su asombro.Sonriente,alegre,amable: asi le parecia el oficial encargado de su misterioso delito. “Peligroso delincuente”,ni sikiera akel adjetivo le parecio recriminatorio. Winston,por lo visto,tambien era ironico y bromista.
- ¡Ah!—dijo Winston al verle.—Ahi lo tiene,señor—dijo Yedra.El oficial Winston le observo en silencio durante unos segundos.—¡Buenos dias,Jonás!—dijo al fin mientras se acercaba tendiendole la mano.—Buenos dias ...señor—consiguio decir Jonás correspondiendo al saludo.—¿Te han tratado bien?—le pregunto cogiendole del codo suavemente asta colocarse ambos de cara a Yedra.—Si... Perfectamente,señor.—Muy bien, pues vamos,acompañame—le dijo soltandole el codo e iniciando la marcha.
Jonás le siguio en silencio.El Sr.Winston volvia a silbar.Cambio su patt por el diario electronico,ke acomodo bajo el brazo y blandiendo su patt como si fuera un baston giro ala drcha y nfilo un ancho pasillo.
-Sabes—dijo ralentizando su marcha y ladeandose para mirar a Jonas que llego a su lado—sto del zerogolf—y levanto el patt mostrandolo a Jonás—es mas dificil dlo ke pensaba.En la tierra soy bastante bueno,pero con sta modalidad orbital... No consigo acerme con eya—le decia mirando a Jonás sonriente—¡Vamos, ke soy un manta!—Jonás le miraba e intentaba sonreir,pero era incapaz.
-Bueno,ya stamos aki—dijo parandose ante 1 puerta d doble oja d madera,muy poco comun nel aniyo,dond etodo eran aleaciones metalicas y d aperturas automaticas.
El Sr.Winston puso s mano nel lector lateral dla puerta y tras un instante sono un “clik”.Con la otra mano,Winston empujo la puerta abriendo su despacho.
- Entra,Jonás.No tengas miedo—le invito al ver a Jonás algo nervioso.Jonás ntro.El despacho tnia 2 grandes cristaleras como paredes.En su skina d union,acia el centro dla sala,presidia 1 gran mesa, tambien d madera.Nla pared d la ntrada,a cada lado dla puerta,abia 2 grandes pantayas y nla 4ª pared,1 gigantesca stanteria electronica lo ocupaba todo.Abia miles d targetas electronicas,MDisc,EPost digitales,Seelbooks... Nel centro,a media altura,sobresalia un teclado y adosado a la stanteria,otra pantaya.Terminaba d configurarse la sala con 2 generosos siyones y 1 mesa baja en medio del despacho.
Jonás no percibio nada d sto.Solo miraba y observaba con cierto temor akeya mesa d madera y concretamente,el gran siyon anatomico ke esperaba a Winston y  esa pekeña siya metalica destinada para el.
El señor Winston paso junto a Jonas.
-Ven,sientate—le dijo apartando levemente la siya metalica.Jonás obedecio al tiempo ke Winston rodeaba la mesa y apartaba su siyon.Jonás se sento.Winston permanecio en pie.Jonás no movia un musculo.Winston colocaba su agenda,vaciaba sus bolsiyos y tecleaba en su PC.A Jonás le sudaban las manos.Winston volvio a silbar mientras sacaba algunos documentos digitales y pulsaba ciertos botones ke icieron salir d la nada, por rendijas invisibles d su mesa,2 pantayas mas.Dejo d silbar y miro a Jonás con cierto matiz serio.
-Bien,bien,bien—y al fin se sento.Volvio a sonreir.—Dime Jonás,¿cuantos pisos dices ke tiene ste edificio?¿Lo sabes?—Jonás kedo perplejo.No ntendia la finalidad d la pregunta.—Pues... 15,creo,señor—contesto xtrañado.—Cierto,15.Oye Jonás,¿cuando ntraste nel hall principal, cuantos mostradores viste?—No comprendo,señor—dijo Jonás para dar a ntender su xtrañeza por akel interrogatorio.El señor Winston sonrio.
-No t preocupes.Son preguntas d rutina ke suelo acer para saber algo mas de las personas a kien investigo—xplico.Pero Jonás seguia confuso. Akeyas preguntas nada le dirian sobre El.—Bueno,puescreo ke abia 10.11 con el mostrador central—respondio algo relajado. —¿Te fijaste nlos rotulos o los codigos? —Alguno —Dimelos —pues Robos,Estafas, Homicidios,Impagos...—Esta bien,Jonás.Oye, ¿has visto los 3 cuadros digitales dla sala d spera?—Jonás mpezaba a inkietarle ese xtraño interrogatorio.—No señor,solo he podido ver 2—¡Anda,es verdad,solo hay 2!—dijo Winston aciendo un gesto con la mano.—Bueno... ¿y t han gustado?—Si,señor—contesto mecanicamente Jonás.—Jonás,puedes hablar libremente,nadie te juzga por tus gustos sobre arte—comprendio Winston. –Bueno,la verdad,señor,eske no ntiendo mucho y nunca veo nada nesos cuadros abstractos..—Vamos,que no t gustan—le corto medio riendo el Sr.Winston.—Supongo... que no.Lo siento,señor.—No lo sientas,Jonás, ¡Es un alivio!—e izo un gesto con la mano—¡Mpezaba a pensar ke era el unico hombre con buen gusto neste aniyo! ...A mi m parecen horribles—le confeso bajando la voz y medio tapandose la boca...—Pero... A Yedra le gustan,asi ke...—Y el señor Winston miro con picardia a Jonás.—Es guapa, ¿eh?—Pues... si,señor—contesto ruborizandose Jonás.—A mi mujer no le ace mucha gracia,pero bueno.La tengo mucho cariño,es buena chica y... ¡Yo tambien soy buen chico!—bromeo Winston.—Ya ves Jonás, a las jovenes hermosas les pueden gustar los cuadros horribles—y por fin Jonás consiguio esbozar una timida sonrisa.—Tiene tu edad mas o menos,¿sabes? –No... no lo aparenta,señor.Parece mayor.—Si hijo,eske con esos uniformes ke les obligan a llevar...Oye,dime,¿por ke buscabas la palabra Biblia?
Jonás kedo d piedra.Kizas era lo ke keria Winston.El sudor y el miedo volvieron a sus manos.
-Señor,yo... no sabia...—Jonás casi tartamudeaba.
-Trankilo Jonás.No pasa nada.He sido muy brusco.Supongo ke stas ultimas horas han sido muy confusas para ti,pero no dbes preocuparte.Cuentame lo ke a pasado y asi yo puedo xplicarte tu situacion y ayudarte.
-Bueno,señor—Jonás se tocaba el pecho.Su palabra.A duras penas comenzó a explicarse ante la atenta mirada del Sr.Winston,pero aun así era observado con amabilidad.—Ayer,paseando,llegue casi al limite d mi bloke. Cuando pase por delante d un cayejon,cayo en mis pies una specie d lamina—y Jonás se apretaba el pecho.Algo le dcia ke no dbia contar lo sucedido.Pero Jonás necesitaba contarlo.La cara del Sr.Winston se torno con cierto matiz relajado.—El caso eske en akeya lamina staba impresa esa palabra...
-¿Como era esa lamina?—pregunto cortandole Winston—¿No la tendras,Jonás?—pregunto interesado posando con curiosidad la mirada sobre el pecho d Jonás.
-Bueno... Si,señor—y dudando se yevo la mano al cierre dla chaketa. Miro a Winston y al ver su mirada afable,se atrevio a desvelar su tesoro.
Bajo el cierre y metiendo la mano,saco su palabra.
-¡Vaya,si la tienes ahi!—dijo con una gran sonrisa.
-Si,señor... eske con los nervios no me acorde... y los agentes no me registraron.
-¡Mejor,mejor!—contesto animado Winston—¿Me la dejas ver?—le pregunto con los ojos brillantes mirando fijamente la lamina.
-Si,si... claro señor.
Por unos segundos Jonás dudo.Winston,con ojos ansiosos,esperaba,pero a Jonás, por alguna extraña razon,le costaba desprenderse de su secreto.Nunca habia tenido algo tan misterioso y secreto.Nunca habia tenido algo realmente suyo; porke,aunke la ncontrara en mitad d  un cayejon,aunke perteneciera a los almacenes federativos,aunke supiera ke no era legitimamente suyo,Jonás sintio ke akeya palabra abia sembrado algo en su corazon.
Pero Winston le miraba impacientemente,con insistencia,la esperaba.Lentamente alargo su brazo.

Y Jonás entrego su palabra.


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